Hay elementos muy importantes en una casa, local de comercio o empresa, y sin ninguna duda uno de ellos son los puntos de acceso y sus correspondientes cerraduras. Deben ser elegidas con mucha atención, cuidarlas y mantenerlas en perfecto estado, a fin de evitar la posibilidad de una intrusión que puede causar daños y graves perjuicios en el lugar.

Es vital, por la seguridad de todos, encomendar este tipo de servicio a cerrajeros profesionales y responsables, quienes se encarguen de mantener todo lo relacionado con las puertas y la seguridad de las cerraduras.

Soluciones fáciles para los cambios de cerraduras

Si vives cerca de la zona, la opción ideal es acudir a un sitio en el cual realicen un cambio de cerraduras Madrid, ya que la capital es la mejor opción para obtener un servicio de calidad en este ámbito, y así evitar problemas y dolores de cabeza en el futuro, en todo lo relacionado con la seguridad. Solo los cerrajeros profesionales tienen la capacidad y los conocimientos para asesorar a los clientes con la mejor información, acerca del dispositivo que se adapta mejor a las necesidades y características del espacio.

Los tipos de cerraduras

En el mercado se ofrecen diversos tipos de cerraduras, y según sus características se denominan:

Cerraduras cilíndricas

Son muy usadas en Europa, por lo que algunos las llaman “de perfil europeo”. Su nivel de seguridad puede clasificarse como correcto y en el mercado. Se consigue este modelo con sistema antibumping, que son las más recomendadas, por su sencillo y eficaz funcionamiento, ya que al colocar la llave indicada, se levantan las pestañas del cilindro para desbloquear el acceso, de otra manera el acceso permanece bloqueado.

Cerraduras digitales

Se han vuelto muy comunes y solicitadas para hoteles o empresas, aunque cada vez más se generaliza su uso en residencias. Ofrecen un nivel de seguridad alto y cuentan con otras prestaciones, como llamadas a centrales de alarma al detectarse que están siendo forzadas y bloqueo automático.

Están disponibles algunos modelos que funcionan leyendo datos biométricos, como el reconocimiento de voz, el iris del ojo, una huella dactilar. También existen las clásicas que se abren con una tarjeta.

Cerraduras de sobreponer

Están catalogadas como una de las menos seguras, aunque ofrecen un cierto nivel como barrera inicial para entrar. Son muy fáciles de colocar, pues se instalan casi totalmente en la parte interna de la puerta. Por ser muy posibles de vulnerar mediante el método de palanca, los delincuentes saben cómo abrirlas, por lo que es recomendable acompañarlas con otro mecanismo que ofrezca una mayor seguridad. Otra opción es complementarlas con los llamados mecanismos antipalanca.

Cerraduras multipunto

Están catalogadas como las que ofrecen un nivel variable de protección, porque dependen del número de anclajes que tenga. Están diseñadas para evitar la entrada de intrusos o ladrones a la casa, ya que impiden el método del apalancamiento que es la forma usual de superarlas. Como están fijadas al marco, impiden que no puedan entrar de esta forma. Se utilizan en las puertas blindadas y acorazadas, pero en general se utilizan para las puertas macizas de cualquier modelo que esté disponible en el mercado.

Cerraduras embutidas

Son las más comunes y están catalogadas como las que ofrecen el menor nivel de seguridad, comparadas con otros dispositivos que existen en el mercado, aunque los instaladores consideran que son las más fáciles de instalar y por lo tanto que quitar. Todo su conjunto queda incorporado dentro de la estructura de la puerta y solo queda visible el orificio donde entra la llave en el exterior y en el interior. Se colocan en puertas de madera y en puertas de metal. Los dispositivos más sofisticados tienen un sistema antibumping y simultáneamente suelen incorporar un sistema que las bloquea de manera automática.

Cerraduras tubulares

Son conocidas como cerraduras de bombillo y son las más utilizadas para colocar en la parte interna de los espacios: viviendas, locales de comercio u oficinas, e igualmente para despachos, cuartos de baño o habitaciones. Su nivel de seguridad es perfecto para este tipo de usos y su mecanismo permite que sean abiertas desde el exterior con una llave y por la parte interna, solo hay que apretar un botón y en algunos casos mover una manecilla que la abre o cierra, manteniendo la privacidad o no del espacio donde está instalada.

Añadir más seguridad a la vivienda
5 (100%) 2 vote[s]

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here