Normalmente, el ojo percibe las imágenes, las procesa y las envía al cerebro para originar la visión. Estas imágenes deben llegar con claridad a la retina; y para que esto suceda, el ojo debe enfocar las imágenes usando la córnea y el cristalino. Esto no sucede apropiadamente cuando se tiene miopía o visión corta. La miopía hace que las imágenes, objetos o personas que están a larga distancia se vean borrosas, pero si estos están a corta distancia (a veces muy muy cerca) se ven correctamente.

Se han publicado muchos trabajos sobre la miopía, sobre todo en niños; sin embargo, estos resultados no han sido concluyentes. Aún así se han obtenido diferentes datos entre ellos: que sólo un 10% de los niños miopes no tienen padres miopes. La frecuencia de que se presente miopía si uno de los padres es miope está entre un 16 a 25%; si ambos padres son miopes la frecuencia sube hasta un 46%.

El  principal síntoma de la miopía es tener visión borrosa a media o larga distancia; esto generalmente ocasiona que los miopes cierren los ojos parcialmente para tratar de ver mejor. Otros síntomas de la miopía son el cansancio de uno o ambos ojos y los continuos y fuertes dolores de cabeza.

Visión con Miopía

Causas de la Miopía

La miopía es causada porque la cornea tiene una forma curva muy pronunciada o el globo del ojo es excesivamente grande. Esto impide que pueda enfocarse correctamente los objetos. La miopía puede comenzar a edades tan tempranas como los cinco años; pero generalmente aparece entre los diez y veintitrés años y puede aumentar hasta los veinticinco años o más.

Otra causa de la miopía, sobre todo la miopía severa, suele ser genética o hereditaria. Además, algunos especialistas creen que la miopía aparece por causas ambientales, como una falta de exposición a la luz solar o a un esfuerzo prolongado para enfocar la vista sobre objetos cercanos.

Cómo se Diagnostica la Miopía

La miopía se establece por medio de una evaluación oftalmológica; esta incluye una revisión y graduación antes de aplicar las gotas y otra luego de la aplicación. Podría indicarse una topografía corneal para descartar la posibilidad de una deformidad en la cornea.

Tratamientos para la Miopía

La miopía se puede tratar de diversas formas, entre ellas:

Lentes Convencionales

Se considera que los lentes convencionales es la forma más sencilla y segura de corregir la miopía. Sus cristales mejoran la vista, pues ayudan al ojo a enfocar en el lugar apropiado de la retina y esto resulta en una imagen más clara.

Lentes de Contacto

Son discos muy finos, con o sin colores, que se colocan sobre el ojo y son los primeros en recibir la refracción de la luz. Para muchos es más cómodo que los lentes convencionales, pues por no tener monturas, no le molestan en la cara y obtienen un mayor campo visual. Otras personas sufren intolerancia debido a que les produce sequedad del ojo, irritación u otras molestias.

Existen diferentes tipos de lentes de contactos: los blandos, los semirrígidos y los permeables, cada uno de ellos tienen sus ventajas y desventajas. Hay que despejar todas las dudas sobre ellos para elegir adecuadamente la mejor solución a la miopía,  la que sea más cómoda para tu rutina y para su uso diario.

Cirugía Refractaria

Esta técnica permite corregir la miopía con dos técnicas distintas. Una es aplanar la curvatura excesiva de la cornea empleando diversas técnicas de láser, como PRK, LASIK y ReLEx SMILE. La otra implantar una lente intraocular que puede colocarse delante del iris o entre el iris y el cristalino.

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