Muchas personas quisieran poder hacer algo productivo con los desechos orgánicos que su familia genera día a día; pero al no saber qué hacer, o cómo hacerlo, simplemente se deshacen de todo ese material en la basura. Sin embargo, este artículo de “Cómo hacer Compost en casa” te ayudará a darle un mejor uso a los desechos, contribuyendo a la salud ecológica, ambiental y física de las personas.

Quizás en este momento te estés preguntando ¿Y de qué se trata el asunto? Para comenzar expliquemos la primera definición.

¿Qué es el Compost?

Es un producto que se obtiene de los diferentes materiales orgánicos derivados de la basura degradable que desechamos todos los días; y gracias a esos microorganismos que viven en la tierra, transformarán esta materia o residuos en el compost.

Este producto se asemeja muchísimo a la tierra, libre de malos olores y le aporta una buena cantidad de nutrientes; así como también a las plantas y a los árboles. El compost es usado como abono para oxigenar la tierra y para sustituir fertilizantes químicos.

Ya conociendo que esto es un abono, quizás se te ha despertado el interés de aprender cómo hacerlo. Entonces no te distraigas y sigue leyendo.

Cómo hacer Compost

Debes utilizar todo el material el orgánico que venga de origen vegetal; como por ejemplo: hojas, ramas, troncos, raíces, frutas, desechos de comida y vegetales; y también otras que son de origen animal, como las cáscaras de huevos,  que también pueden usarse. Después de procesarse estos componentes, ¿qué se obtiene?

Propiedades y Minerales del Compost

Nitrógeno, Hierro, Potasio, Manganeso, Calcio, Boro, Fósforo, Zinc, Magnesio, Cobre, Azufre, Molibdeno y cloro.

De la basura que producimos a diario, un 35% es material orgánico que podemos compostarlo en compostadoras hechas en casas. Pudieras utilizar varios métodos para realizarlo.

Método 1

Comienzas guardando en una bolsita plástica las conchas de frutas, vegetales, papel, café y cáscaras de huevos; guárdala por máximo cinco o siete días, para evitar su descomposición.

En una maseta previamente abres en la tierra un pequeño hueco y allí introduces todos los desechos orgánicos; mezclándolos bien con la tierra y lo cubres.

Al transcurrir cuatro meses, notarás que las lombrices y microorganismos habrán trasformado lo que enterraste en compost; es decir, en una tierra mejorada con unos nutrientes de calidad que le da a la tierra un color extraordinario y sueltecita.  Método 2

En una licuadora, con un poquito de agua, echas todos los residuos orgánicos que has reservado y procedes a licuar. Ya obtenido un potaje orgánico, en la maseta abres un hueco y viertes ese potaje dentro del agujero y lo mezclas. Así se mantendrá húmedo y en 40 días tendrás un compost casero.

Método 3

En una licuadora echas todos los residuos orgánicos que has reservado, pero en esta ocasión vas a utilizar mucha más cantidad de agua que la vez anterior y procedes a licuar. La razón de utilizar más agua es porque se va a emplear como si fuera un fertilizante.

Vas a tomar un envase regadera y lo vas a llenar de agua hasta la mitad y le vas a verter el licuado orgánico. Ya vertido, se rocía toda la maseta y en menos de 30 días, los microorganismos transformarán los desechos orgánicos en compost para todas las plantas.

Ya aprendido esto, de seguro comenzarás hacer compost en casa.

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