Antes de empezar a explicarte este interesante y maravilloso proceso, debes saber de un modo breve qué son las nubes. Las nubes se componen de numerosas cantidades de gotitas de agua, y dependiendo la altura y la temperatura en que se encuentren, lo compondrían pequeños cristales de hielo. Estas gotitas circulan por toda la atmósfera, y como dispersan los rayos de luz, se logran ver blancas.

Sin embargo, en ocasiones se ven grises o negras, debido a que los rayos solares no las pueden atravesar por su espesura. En vista de que estas gotitas son tan minúsculas, permanecerán en forma líquida hasta una temperatura de -30°C; pero si estuvieran por debajo de ella, serian cristales de hielo. Ya entendido el concepto de las nubes, presta mucha atención a lo que sigue.

Formación de las nubes

Como el planeta tierra produce irradiaciones, el aire asciende y se calienta. A medida que este proceso está ocurriendo, el vapor de agua alcanza el punto de rocío; condensándolo en gotas de agua o cristales de hielo. Lo cierto es, que en nuestro ambiente, el vapor de agua está presente constantemente.

A esto se le mezclan otros componentes como partículas de cenizas volcánicas, tormentas de polvo, e incendios forestales, los cuales se les llaman aerosoles. Pero no pierdas atención a lo que ocurre con las gotitas de agua.

Fíjate en esto: ellas están en continuo movimiento, y al hallarse flotando en el aire y expuestas a corrientes que las elevan, hacen que choquen unas con otras y se agrupen, aumentando su volumen y ocasionando su precipitación. Ahora bien, lo que hace interesante y atractiva a las nubes es su variedad.

Tipos de nubes

Con el movimiento del aire se cumple una significativa e importante función en la formación de las nubes. Por ejemplo, si al momento de crearse hay vientos muy fuertes y corrientes que la elevan, se formarán verticalmente.

Pero si el aire está en reposo, las nubes se formarán en capas. Este proceso llega a producir tres tipos de nubes: altas, medias y bajas, que a continuación te pasamos a describir.

  • Altas: Tienen forma de plumaje y se forman a una altura de 7 a 13 km, y no precipitan; no obstante, puede indicar cambio de clima.
  • Medias: Son las que alfombran completa o parcialmente el cielo. Se forman a una altura de 3 a 6 km y tampoco precipitan.
  • Bajas: Parecen algodón y tienen una formación vertical. Pueden llegar a precipitar si se encuentran a baja altura. Ellas se forman a una altura baja de 3 km.

¿Qué causa su formación?

Cuando el sol calienta el suelo de nuestro planeta, el aire también procede a calentarse, lo que hace que se eleve y se una a otras corrientes de aires; formando así columnas térmicas denominadas cúmulos, las cuales dan probabilidades de lluvias.

Las condiciones meteorológicas pueden influir en la variedad de formas, tamaños y texturas de las nubes. Otros nombres que reciben son: estratos y nimbos. Los cúmulos acompañan al aire frio, los cuales se forman de modo vertical hasta un punto de crecer en forma de tornados. Estudios realizados por otros científicos han descubierto que las nubes se clasifican en cuatro grandes categorías. Habiendo mencionado la primera, las siguientes son:

  • Cirros, son penachos elevados en forma de escobilla, formados por cristales de hielo.
  • Estratos, son tupidas capas de nubes que producen lluvias continuas.
  • Nimbo, son nubes que pueden generar precipitaciones

Al haber conocido cómo se forman las nubes y los diversos elementos comprometidos en su proceso, ¿no te parecen interesantes?

Valora este contenido

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here