Para nadie es un secreto que el uso de productos contaminantes tienen un alto impacto negativo y contaminante en la naturaleza. Aunque actualmente se han tomado algunas medidas oportunas y beneficiosas, seguimos diariamente poniendo a prueba la capacidad renovable y auto limpiante de la naturaleza, y esto pone en peligro la vida de todos nosotros.  Ante esta realidad tan delicada y amenazante, constantemente escuchamos la recomendación de comprar y usar más productos y artículos degradables y reusables. Pero, ¿cuáles son algunas de las diferencias entre lo degradable y lo reusable?

Diferencias entre lo degradable y lo reusable

Se consideran productos degradables los que son elaborados con materiales como papel, telas naturales como algodón, yute, lino y seda, plásticos elaborados a partir de fibras de centeno, trigo y maíz y muchos otros similares. Estos tipos de materiales pueden, previo tratamiento adecuado, ser destruidos por hongos, animales y diversos microorganismos sin dificultad.

Generalmente se consideran productos reusables los que podemos volver a utilizar para el mismo uso o renovar y adaptar para darles otros usos requeridos; entre ellos tenemos las botellas retornables, el reciclado de las hojas de papel blanco (usando ambas caras), los cartones de huevo, el uso al máximo de la tela de una prenda de vestir (para a partir de esta elaborar algo diferente), el vidrio reciclado convertido en fibra de vidrio y usado para procesos de construcción, entre otros.

No todos los productos reusables son degradables; un ejemplo de esto es el vidrio, las botellas y bolsas de plástico,  los accesorios para ropa como los botones, entre otros. Por otro lado, algunos productos reusables sí son degradables; como el papel,  el cartón, los artículos de cuero y la hojalata. Otros productos reusables y rápidamente degradables no son contaminantes, como los desechos de comida, la madera, entre muchos otros.

Otras consideraciones entre lo degradable y lo reusable

Aunque los productos degradables son menos contaminantes que los reusables no degradables, la falta de conocimiento hace que la mayoría de las personas los desechen de forma inadecuada y sin darle el tratamiento específico y necesario para su biodegradación. Estas acciones traen consecuencias más perjudiciales para el medio ambiente que la producida por la eliminación de productos reusables no degradables.

Es necesario mantener una estrategia constante y adecuada de información y concientización, no solo a nivel doméstico, sino a nivel educativo, municipal y estatal, enfocada en la debida separación y recolección de residuos. Esta maniobra y la creación de más centros de reciclaje evitarán que los productos reusables y los degradables terminen acumulándose por igual en los vertederos, agravando cada día más la contaminación ambiental.

Tiempo de descomposición de algunos materiales degradables y reusables

Pieles de frutas, verduras y desechos orgánicos: tiempo aproximado de degradación entre 4 semanas y 6 meses.

Cartón y papel: Ambos tardan 1 año en desaparecer;  aunque si el clima es húmedo, se acelera el tiempo de la descomposición.

Productos de aluminio: la naturaleza tarda 10 años en convertir una lata de refresco en óxido de hierro.

Botellas de plástico: tardan 150 años o hasta 1000 años si están enterradas.

Productos elaborados con vidrio: sin importar su forma y tamaño, tarda unos 4000 años en descomponerse naturalmente.

Colillas de cigarro: tardan 2 años en degradarse.

Tapitas de botellas: tardan 30 años, comienzan oxidándose y luego,  con el paso de muchos años, el acero se dispersa.

Trozos de madera: su tiempo de descomposición está entre 2 y 3 años, puede acelerarse este lapso si el clima es húmedo y lluvioso.

Goma de mascar: Evita arrojar al piso o en la naturaleza el chicle, pues tarda hasta 5 años en degradarse.

 

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