prostituta

Sexo por dinero: el perfil de la prostituta

Decir que la prostitución es la profesión más antigua del mundo es recitar manido sobre manido. Está claro que el sexo de pago siempre ha estado ahí y que va a seguir siendo el modus vivendi de mucha gente, por diversas razones.

Pero hay que definir muy bien el perfil de la prostituta porque hay dos escenarios posibles y que son diametralmente opuestos. Por un lado están las putas por obligación. Por otro, las que lo son por decisión propia. Está claro (y hay varias campañas que trabajan por esto) que el proxenetismo debe ser perseguido y debe aspirarse a su erradicación, por bien que sea harto complicado. Pero este escenario de presiones, extorsiones o violencia no tiene nada que ver con el de las mujeres que libremente deciden tener sexo a cambio de dinero.

 

Putas por elección

La sexualidad ya hace tiempo que está dejando de ser algo que pasa “de alcoba para dentro”, como decía la generación de nuestros padres o abuelos. El sexo se hace y se cuenta, se habla de él en series, en magazines de radio o entre amigos. Ha dejado de ser un tabú. De la misma forma que las mujeres sexualmente activas ya han dejado de ser vistas como “ligeras de cascos” sino que se trata de jugar en igualdad de condiciones con los hombres y que cada cual disfrute de su cuerpo. Así que ya no es motivo de reprobación.

Y un paso más allá están las mujeres que disfrutan teniendo sexo y que además cobran por ello. Y son putas, sí. Trabajan por libre o frecuentan ciertos locales de referencia donde sus clientes las encuentran. Trabajan para agencias de escorts o puedes encontrar a estas chicas directamente online en portales como felinavalencia.com.

Ellas deciden qué servicios hacen, fijan sus tarifas y horarios y se dedican a practicar el sexo igual que lo hace una actriz porno. Nadie mira mal a una actriz porno, ¿no? Pues de eso va ser puta simplemente porque sí, porque se quiere. Y no hay más. ¿Quién no disfruta de una buena sesión de sexo?

Putas por necesidad

Distinto es el caso de las prostitutas que se ven forzadas a ello por falta de otras opciones, bien porque provienen de escenarios de pobreza estructural o de entornos de marginalidad y su vía para subsistir no es otra que ejercer en la calle, a falta de encontrar otros trabajos.

Lejos de la libertad y variedad de perfiles en las chicas que eligen tener sexo como profesión, en las calles valencianas la ONG Médicos del Mundo atendió el pasado año a un total de 208 prostitutas que ejercían en la calle, sólo en Valencia. La cifra se multiplica, claro, si extendemos los datos a nivel de toda España.

¿Y cuál es el perfil de estas chicas? Pues de entrada es un perfil femenino. El 84% son mujeres, mientras que del porcentaje restante el 9% eran transexuales y el 5%, hombres.

En cuanto a condiciones socioeconómicas, encajan en el esquema que dibujábamos antes (pobreza, exclusión social) junto con un predominio de las chicas extranjeras.

Sí es verdad que en los últimos años ha crecido el número de españolas que ejercen pero siguen siendo mayoría las prostitutas de otros países (80%). Por nacionalidades destacan de forma importante las nigerianas, seguidas de las trabajadoras rumanas (23% del total), españolas (21%), colombianas (5%), brasileñas (4%) y ecuatorianas (3%).


Deja un comentario