Desde que en 2008 aterrizara en Europa, la plataforma de música en streaming ha crecido, abarcando nuevos ámbitos, ampliando su catálogo y transformando la manera que tenemos de escuchar nuestros temas favoritos.

Seguro que ya sabes lo que es Spotify. A estas alturas sobran las explicaciones. La app se ha convertido en un gigante internacional, una herramienta que te permite escuchar la canción que quieras en cualquier momento y de una manera sencilla. Por eso, ha revolucionado la forma que tenemos de consumir música.

Pero, si no eres usuario de pago, habrás tenido que sufrir los anuncios que han interrumpido ese disco que tanto ansiabas oír o te habrás desesperado al no poder saltar los temas que te agotan de esa playlist, que por otro lado adoras. ¿La solución? Para evitar estas molestias conéctate a Internet, aquí puedes conseguir el APK que te permitirá disfrutar de Spotify Premium Gratis. ¡Y adiós disgustos!

El camino que nos ha traído hasta aquí

En sus inicios, la música, como los relatos, pasaban de unos a otros a través del boca a oreja. El conocimiento era oral, y fue así hasta que se popularizó la alfabetización. En cuanto a las primeras grabaciones, se producen con la invención del fonógrafo en 1877, aunque no fue hasta el gramófono cuando cobraron fuerza.

Si ya hablamos de la industria que da pie a la que conocemos actualmente, a finales de 1940 nacen los vinilos, cuya calidad fue mejorándose con el tiempo. Por eso, a partir de los 60, los vinilos cobraron más fuerza, fomentando el consumo y el coleccionismo entre los jóvenes. De grandes cualidades sonoras, el mayor problema de los LP es que se trata de un formato que requiere ser tratado con cuidado para que no pierdan sus facultades. A pesar de todo, en la actualidad están viviendo una segunda vida, en parte motivada por la nostalgia de quienes descubrieron a sus grupos favoritos en esta década y las dos siguientes.

Fue a comienzos de los 80 cuando el nacimiento de los walkmans permitió el consumo de música en cualquier parte, más allá de la calma del hogar. Junto a ellos, los cassettes promovieron el consumo compartido y el intercambio de grabaciones caseras o de maquetas de grupos emergentes, creando todo una cultura alrededor del consumo musical.

Después, en los 90, la aparición del CD supondría una nueva revolución. Un formato más práctico y accesible, que recogería el testigo de los cassettes, con la diferencia de que la globalización los convirtió en un fenómeno mucho más masivo, que perdura y llega hasta nuestros días.

Entonces, Internet llegó para enterrar el formato físico, o al menos, para ponerle las cosas difíciles, pues todas las ventajas que tiene el consumo online lo han convertido en un absoluto éxito. Desde el ahorro de plástico hasta sus precios reducidos, pasando por lo sencillo que resulta acceder a la música de esta manera. Plataformas como Spotify son el futuro 

Y el futuro de la música que está por llegar

En estos momentos, es evidente que el consumo en streaming tiene la hegemonía. Su existencia ha obligado a las grandes y pequeñas empresas de la industria a adaptarse y a los grandes grupos a subir sus discografías a webs como Spotify.

Precisamente Spotify es el gigante de los gigantes, con más de 100 millones de suscriptores y un alcance que llega a unos 58 países. Sus inicios fueron más humildes, pues. Tras su nacimiento en 2008 en Suecia, se expandió a otros países nórdicos y de la zona europea, entre ellos España. 

A pesar de su éxito inicial, debido a la comodidad que ofrecía poder escuchar música online sin necesidad de descargarla, no fue hasta 2009 cuando estalló su fama. En ese año, Spotify llegó a los smartphones. Millones de canciones disponibles en tu móvil gracias a una app, el sueño de todo melómano.

También en 2009 nació la modalidad Premium, muy similar a la que sigue vigente en el presente. Pero eso no frenó su avance y en 2011 aterrizó en países como Alemania o Estados Unidos, a la vez que su creador Daniel Ek pactó la inclusión de su plataforma en la web de revistas de prestigio, como el caso de Rolling Stone. Un año después, negociaría con las grandes discográficas, de manera que Spotify comenzó a promocionar sus estrenos y artistas.

Así, más que un reproductor o biblioteca musical, ha ido incluyendo funciones que lo han convertido en una red social. Las opciones de agregar amigos, compartir canciones, ver lo que escuchan tus contactos o crear listas colaborativas lo han llevado mucho más allá, haciendo de Spotify una herramienta indispensable para cualquier amante de la música. 

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