La factura eléctrica es uno de los gastos fijos del hogar que más margen de optimización tiene, y también uno de los que más han aumentado en los últimos años. Con la combinación adecuada de hábitos de consumo, tarifas bien elegidas y tecnologías accesibles, es perfectamente posible reducir el gasto eléctrico entre un 20% y un 40% sin renunciar a ninguna comodidad.
Entiende tu tarifa: el primer paso imprescindible
En España existen básicamente dos tipos de tarifa eléctrica: la tarifa regulada PVPC (con precio variable por horas según el mercado mayorista) y las tarifas fijas de las comercializadoras del mercado libre. Con la tarifa PVPC, consumir en las horas valle (habitualmente de madrugada y primeras horas de la mañana) puede costar entre 3 y 10 veces menos que en las horas punta. Programar el lavavajillas, la lavadora y la carga de vehículos eléctricos en esas franjas supone un ahorro muy significativo a lo largo del año.
En Servicom analizamos cómo las innovaciones del hogar inteligente están permitiendo automatizar el consumo energético para aprovechar las horas más baratas de forma completamente automática, sin tener que estar pendiente del precio cada día.
Los electrodomésticos: dónde va realmente la energía
El calefactor eléctrico, el termo de agua caliente sanitaria, el horno y la secadora son los electrodomésticos que más energía consumen. El frigorífico es el único que funciona las 24 horas: asegúrate de que tiene una buena calificación energética (A o superior) y de que las juntas de la puerta están en perfecto estado. Las televisiones modernas OLED y QLED consumen significativamente menos que las antiguas de plasma. Cambiar las bombillas restantes por LED (si aún no lo has hecho) reduce el consumo de iluminación entre un 75% y un 85%.
El stand-by: el consumo invisible
Los dispositivos en modo stand-by pueden suponer entre el 5% y el 10% del consumo eléctrico total del hogar sin que nos demos cuenta. Televisores, consolas, cargadores enchufados sin dispositivo, ordenadores en modo reposo, equipos de música y muchos otros aparatos consumen electricidad aunque no los estés usando activamente. Las regletas con interruptor permiten cortar el suministro de varios dispositivos a la vez con un solo gesto. Apagar completamente el router si no lo vas a usar de madrugada también suma un ahorro apreciable a final de mes.
El aislamiento térmico: la inversión con mayor retorno
Una gran parte del gasto en climatización (calefacción y aire acondicionado) se debe a un aislamiento deficiente del hogar. Sellar las corrientes de aire en ventanas y puertas con burlete adhesivo cuesta menos de 20 euros y puede reducir el gasto en calefacción entre un 10% y un 20%. Las cortinas térmicas y los estores opacos reducen las pérdidas de calor en invierno y la ganancia térmica en verano. Una temperatura interior de 19-20°C en invierno y 24-25°C en verano es el rango de confort con menor consumo energético.
Los paneles solares: ¿compensa instalarlos?
Para viviendas unifamiliares con tejado orientado al sur y consumo eléctrico medio-alto, la instalación de paneles fotovoltaicos tiene periodos de amortización de entre 6 y 10 años, con una vida útil de los paneles de 25-30 años. El autoconsumo con excedentes volcados a la red, con la correspondiente compensación en la factura, maximiza el aprovechamiento de la instalación. Las comunidades de propietarios también pueden instalar sistemas compartidos de autoconsumo colectivo, repartiendo el ahorro entre todos los vecinos participantes.



