En los últimos años, nuestra forma de pagar ha cambiado casi sin darnos cuenta. La tecnología, la comodidad y la rapidez han ido desplazando poco a poco al efectivo para dar paso a las tarjetas bancarias y el Bizum. Hoy realizamos los pagos con el móvil, con una tarjeta contactless o mediante una transferencia inmediata. Este cambio no solo se debe a la innovación, sino también a los nuevos hábitos de consumo.
Aunque el efectivo sigue estando presente en nuestras vidas, ya no es imprescindible para la mayoría de los españoles. Según estudios recientes, solo un 42 % lo utiliza casi a diario, lo que confirma que más de la mitad de la población ya no depende del dinero en metálico. Este panorama refleja cómo el dinero digital se impone con una tendencia al alza en los próximos años.
Tarjetas bancarias: ventajas, usos y cómo sacarles partido
La mayoría de nosotros posee más de una tarjeta bancaria, muchas veces porque el propio banco te la ofrece, incluso sin un coste adicional o pago anual. Hoy, contamos con distintos tipos de tarjetas que se adaptan a cada necesidad: débito, crédito y prepago. Cada una tiene ventajas específicas según cómo las uses, administres tu dinero o realices tus pagos. Conocerlas te permitirá tomar decisiones más inteligentes y seguras.
Tarjetas de débito
La tarjeta de débito está vinculada directamente a tu cuenta bancaria y te permite gastar únicamente el dinero que tienes disponible. Por este motivo, es una opción ideal para controlar tu presupuesto, administrar mejor tus finanzas y evitar endeudarte. Te mostramos sus ventajas:
- Pago inmediato. El dinero se descuenta automáticamente de tu cuenta.
- Control total del gasto. Evitas endeudarte más allá de lo que tienes.
- Ampliamente aceptada. Útil en cualquier tipo de pago, desde el supermercado hasta en las compras online.
- Pagos contactless. Es una opción que permite pagar con solo acercar la tarjeta o el móvil para mayor rapidez y comodidad.
Tarjeta de crédito
Las tarjetas de crédito te dan la opción de usar un dinero que adelanta el banco para que lo devuelvas a final de mes o en cuotas mensuales. Este método de pago es útil cuando surge un imprevisto, quieres financiar un viaje o realizar una compra algo más grande. Estos son algunos de sus beneficios:
- Flexibilidad de pago. Una de las razones para usarla es porque puedes elegir cuándo y cómo devolver el dinero.
- Ideal para emergencias. Si te surge un gasto inesperado, como una compra urgente o una reparación, podrás disponer inmediatamente de este capital.
- Coberturas extra. Algunas tarjetas incluyen seguros en tus compras y extienden las garantías de los productos para mayor tranquilidad del cliente.
- Programas de recompensas. Dependiendo de la tarjeta, podrás beneficiarte de puntos, descuentos o cashback en ciertas compras.
Tarjetas prepago
Y, por otra parte, están las tarjetas prepago, que funcionan como un monedero digital. Tú puedes recargarlas con la cantidad que consideres oportuna. Eso sí, tienen un límite máximo de saldo, por lo que no sirven para gastos muy grandes. Estas son algunas de las razones para contratarlas:
- Control total del gasto. Solo puedes usar el dinero que hayas recargado en la tarjeta, lo que te permite un mayor control y planificación.
- Sin riesgo de endeudamiento. Nunca podrás gastar más del saldo disponible, evitando así deudas inesperadas o intereses.
- Ideal para menores o turistas. Al no estar vinculadas directamente a tu cuenta bancaria, proporcionan más seguridad y tranquilidad.
- Pagos contactless y online. Puedes pagar de manera rápida y cómoda, tanto en las tiendas físicas como por internet.
¿Cómo elegir la tarjeta que mejor se adapta a tus necesidades?
Aquí no se trata tanto de la elección, sino del uso correcto, sobre todo si dispones de varias tarjetas. No todas las tarjetas sirven para lo mismo, por lo que debes saber cómo sacar el mayor partido a este medio de pago. Veamos algunos consejos que te ayudarán en esta decisión:
- Define tu objetivo principal. Piensa si la necesitas para realizar compras online, tus gastos diarios, si se presenta una emergencia o para acumular puntos que se convierten en beneficios.
- Comprueba los costes y las comisiones. Este es un aspecto muy importante, por lo que debes revisar si tienes que abonar una cuota anual o comisiones por el retiro de cargos en efectivo.
- Analiza las medidas de seguridad. También debes revisar si la tarjeta ofrece seguros en las compras, alertas en tiempo real, encriptación de datos y protección ante fraude o robo.
- Comprueba el límite y la flexibilidad. Asegúrate de que tu tarjeta tenga suficiente saldo o crédito cuando lo necesites para evitar sorpresas de última hora.
Bizum y tarjetas bancarias: ¿competencia o complemento?
En los últimos años, han surgido nuevas formas de pago y tecnologías que nos facilitan tanto enviar como recibir dinero al instante. La más popular es el Bizum, que no solo sirve para dividir la cuenta de una cena o contribuir a un regalo entre varios amigos, sino que también se ha convertido en una herramienta muy útil.
Gracias a su sencillez y rapidez, podemos enviar dinero a nuestros familiares, amigos o incluso pagar en comercios. La ventaja es que no necesitamos llevar efectivo ni tampoco tenemos que introducir largos números de cuenta. Además, este sistema de pago es complementario con el uso de las tarjetas. De hecho, muchas personas combinan ambos métodos, según sus necesidades.
En resumen, el dinero en efectivo sigue siendo el medio de pago que ofrece mayor autonomía y control. Según los estudios realizados, un 58,6 % de los españoles considera que es la opción más fiable; sin embargo, las tarjetas bancarias ofrecen otras ventajas. Principalmente, te permiten controlar los gastos, ofrecen flexibilidad de pago y facilitan las compras online. Por eso, alternar ambos métodos se ha convertido en la forma más práctica y segura de manejar el dinero en la vida cotidiana.


