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Hay muchas cosas que disfrutar de la infancia. Los niños lo miran todo con ojos curiosos, deseando descubrir y experimentar más a cada paso de sus vidas.

Y sin embargo hay muchísimas cosas a las que no pueden ni acercarse, ya sea porque no son capaces de usarlas, porque son peligrosas o simplemente porque es ilegal que lo hagan.

Esto lejos de ser un problema es algo positivo, pues los niños son vulnerables, tanto a accidentes como a su propia ignorancia. Pero hay ocasiones en las que podemos jugar con esta inocencia para hacerles muy felices y que a la vez, aprendan algo nuevo que les podrá servir en su futuro como adultos.

Uno de esos casos es el de las minibikes, motos en miniatura que son perfectamente legales para nuestros niños y niñas, pero que tienen motores capaces de alcanzar una buena cantidad de revoluciones. Esto las convierte en un regalo maravilloso para cualquier niño al que le gusten las motos, los coches o el mundo del motor.

Sin embargo, hay muchas más minimotos en el mercado de las que uno esperaría en primer lugar y además, cuentan con una amplísima gama de elecciones estilísticas y de motor que quedan en nuestras manos.

En este artículo hablaremos de cómo elegir una minimoto además de dar un par de consejos a la hora de utilizarlas, pues no dejan de ser vehículos motorizados.

Elegir el modelo apropiado

Al igual que con las motos para adultos, estas minimotos tienen un gran cantidad de modelos diferentes que se adaptan a su vez a diferentes necesidades.

Como es natural, debido al amor que muchos padres le profesan al deporte de las dirt bikes y al género de motocross en general, este tipo de modelo es uno de los más extendidos cuando se trata de la adquisición de minimotos.

Lo podemos apreciar en estas opciones de Cogeloya.com, en las cuales se nota una clara predilección por las denominadas pit bikes, que son el equivalente infantil de las motos de motocross.

Uno de los beneficios de estas motos es que son resistentes, versátiles debido a su suspensión y que su estilo suele atraer notablemente a los niños, debido a los patrones de llamas, calaveras o simbología tribal estampados en el chasis de plástico que las recubre.

Por otra parte, tenemos modelos que guardan más similitudes con las motos de carreras, como podría ser la pocket bike. Estas también resultan muy atractivas a los ojos de cualquier niño o niña, aunque tienen una menor movilidad pero una mayor sensación de velocidad y un diseño más cuidado, además de estar especializadas en asfalto.

Podemos encontrarlas con estampados de llamas en un fondo negro, entre otros diseños.

Por último pero no menos importante, también existen las mini scooters, que como su nombre indica se asemejan a scooters normales y corrientes pero de tamaño reducido. Estas comparten las mismas características que las scooters de adultos.

Consejos

Lo ideal a la hora de comprar una minimoto es guiarse por la altura del niño que la va a usar. Algo sencillo en lo que fijarse es en si le llegan los pies al suelo, pues si no es el caso lo más recomendable es sin lugar a dudas poner ruedines laterales a la minimoto por cuestiones de seguridad.

Las minimotos no pueden ser manejadas por carretera, quedando relegadas al uso en recintos privados y en pistas de carreras.

La legislación actual no menciona el uso de atuendo de seguridad a la hora de llevar vehículos de esta envergadura, pero siempre es aconsejable que los niños que las conduzcan usen casco como mínimo, para reducir el riesgo de accidentes.

También es útil saber que estas motos constan con adiciones como paros de seguridad, que frenan el motor de forma automática cuando el niño cae de la moto por medio de una cuerda de goma atada a una pinza que se engancha de la ropa del mismo.

Esperamos que disfruteis de enseñarle a utilizar esta clase de vehículos desde una edad temprana con toda la seguridad que ofrecen.

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