alpha hookah

Shisha, hookah, narguile, cachimba, a lo largo de la historia, este artilugio ha sido conocido con varios nombres. No existe una certeza absoluta alrededor de su origen, pero todas las investigaciones apuntan hacia la zona oriental del mundo. Lo cierto, independientemente del lugar de creación es que hablamos de un invento de reunión que actualmente forma parte del mundo del ocio y que, a través de la evolución de los mercados, ya es posible tener una en nuestro hogar para disfrutarla cuando queramos. La creación de las cachimbas ha evolucionado desde las piezas originales hasta lo que hoy en día conocemos como el mejor modelo para disfrutar de su consumo: la Alpha Hookah.

Alpha hookah, el modelo más actualizado para disfrutar como nunca

Antes, para disfrutar de una buena cachimba, tenías que salir a los pubs y discotecas para poder hacer uso de ella, en un ambiente de ocio nocturno. Los productos de este tipo y el mercado se han abierto tanto al gran público, gracias a la venta online, que hoy en día es posible adquirir hasta el último modelo de Alpha Hookah, la cual ha sido premiada como la mejor cachimba del 2019. Esta marca rusa está triunfando en todo el mundo gracias a la innovación que aplican en sus creaciones, sin dejar de lado la calidad ni renunciar a un estilo auténtico y elegante.

Al acero inoxidable de todas sus versiones, se le suma la increíble purga que puede realizar el modelo X de la gama. Todos los modelos de estas elegantes shishas incorporan un difusor propio que se puede regular para adaptar la calada al gusto de cada consumidor y así, conseguir una mayor o menor restricción. El difusor extraíble y el conector magnético permiten que el consumo en este modelo sea lo más práctico y cómodo posible.

¿Cómo funcionan realmente estas cachimbas?

Sabemos que nos encanta la cantidad de sabores y el buen olor que genera en el ambiente, pero ¿qué partes conforman la cachimba? ¿Cómo funcionan realmente?

Empezaremos desde arriba hacia abajo del propio artilugio. En la parte superior encontramos la cazoleta, es aquí donde se coloca lo que se va a consumir, ya sea tabaco, piedras para fumar o hierbas. Normalmente está fabricada a partir de cerámica o barro, para aguantar bien el calor de los carbones que actúan como mecanismo de combustión. Con un papel de aluminio se tapa y se coloca el carbón sobre ella.

Justo después de la cazoleta, debajo de esta se encuentra el plato. Aunque aparentemente pueda parecer que tiene una función meramente decorativa, la realidad es que se utiliza para recoger los restos de ceniza y carboncillo que se crean al fumar.

Lo que ocupa prácticamente la gran parte del conjunto es lo que se llama el cuerpo de la cachimba; éste, según la estética y el diseño, es el que suele variar más a menudo. Es la parte encargada de canalizar el humo provocado por la combustión de lo que hayamos colocado en la cazoleta hasta llegar a la base de la cachimba. Este cuerpo debe limpiarse a menudo para que pierda todos los olores y no repose la suciedad, evitando así elementos perjudiciales y sabores horribles en el futuro, derivados de un mal mantenimiento. Con un poco de agua y jabón conseguiremos cumplir el cometido. A este cuerpo, a menudo se le denomina de igual forma, mástil de cachimba.

La válvula de aire se encuentra próxima al cierre de la cachimba. Esta válvula se encarga de eliminar el humo sobrante que se queda en la base del aparato. La parte por donde se fuma, se denomina manguera, y hay que tener un cuidado especial con su mantenimiento y la aplicación de boquillas, para la higiene personal si se piensa compartir.

La base de la cachimba suele tener una forma parecida a la probeta de un laboratorio. Aquí es donde se coloca el líquido que actuará como filtro del humo. También bajará la temperatura del humo y eliminará ciertas impurezas.