Si viajamos con niños en un automóvil es indispensable priorizar su seguridad, y un elemento central de este tema es la utilización de asientos de seguridad para su traslado.
En los Estados Unidos existen leyes y regulaciones que obligan a los adultos a emplear asientos específicos para niños de diferentes edades, con el simple objetivo de protegerlos durante el viaje.
Por eso, resulta importante conocer las leyes de seguridad infantil, para evitar riesgos de lesiones en un accidente. Incluso, podría ser necesario defender el derecho de su hijo a una indemnización, en caso de que alguna persona haya accionado de manera negligente.
Aquí te detallamos los requisitos generales más importantes para la utilización de los asientos, según las diferentes edades del niño:
Menores de 2 años: los pequeños de hasta esa edad deberán utilizar asientos orientados hacia atrás, ya que brindan un mejor soporte para la cabeza, el cuello y la columna de los bebés.
Mayores de 2 años: los niños que superen esta edad o el límite de peso requerido, podrán viajar con el asiento orientado hacia adelante; siempre y cuando cuenten con un arnés de seguridad que los mantenga amarrados al asiento.
Booster: los niños más mayores, que hayan superado el peso establecido por cada estado, podrán utilizar un booster o «asiento elevador» hasta lograr la altura necesaria para el cinturón de seguridad.
Cinturón de seguridad: como sabemos, el cinturón de seguridad es obligatorio en todos los EE.UU. Los niños de al menos 8 años, o que alcanzaron una altura de 4 pies y 9 pulgadas (aproximadamente 145 cm) ya podrán usarlo en el asiento trasero.
Según el Centro Estadounidense de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), «los rangos de edad recomendados para cada asiento varían» según «el crecimiento del niño y los límites de peso y altura de los asientos». Por eso, recomiendan leer atentamente el manual del asiento para su uso adecuado.
Asimismo, recomiendan mantener a los niños correctamente abrochados en el asiento trasero hasta los 13 años aproximadamente, según las recomendaciones de la Academia Estadounidense de Pediatría.
Diferente estado, diferentes reglas
Cada estado de EE.UU. tiene su propia reglamentación respecto a la seguridad de los niños en un vehículo, y específicamente sobre los asientos.
Por ejemplo, en California los niños menores de 2 años deben utilizar un asiento con orientación hacia atrás, excepto si pesan más de 40 libras o miden más de 40 pulgadas.
En Nueva York, los niños de hasta 8 años deben estar en un sistema de retención adecuado. Solo por citar algunos casos.
La importancia de respetar las leyes y la seguridad
El uso correcto de los asientos para niños puede ser vital en caso de algún choque o accidente automovilístico. De hecho, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA), dio a conocer que los sistemas de retención infantiles pueden reducir el riesgo de lesiones fatales en un 71% para los bebés y en un 54% para los niños más grandes.
De hecho, en un artículo donde elaboraron una exhaustiva guía sobre los asientos de seguridad para niños, aseguran que unos 325 niños menores de 5 años son salvados por sillas de auto en tan solo un año.
Consecuencias legales
El incumplimiento de estas leyes de seguridad para niños puede generar consecuencias legales, además de las físicas. Ya que, en muchos estados las infracciones de este estilo resultan en multas muy costosas y la quita de puntos de su registro de conducir.
Cabe tener en cuenta, que el hecho de no utilizar el equipo adecuado de seguridad puede afectar la posibilidad de recibir una compensación económica en caso de un accidente.



