La compra de automóvil ha cambiado mucho en los últimos años. El número de marcas y modelos se ha incrementado y, con ello, la competencia se ha multiplicado. Por eso, los fabricantes tienen que desarrollar nuevas fórmulas para hacerse atractivos a sus posibles clientes.
Hasta no hace mucho, se limitaban a imprimir su catálogo de vehículos y a ofrecer financiación para su compra. Pero ahora han tenido que implementar nuevas formas de pago que hagan más atractivas sus ofertas. Entre estas, destaca el renting de vehículos. A continuación, te explicamos en qué consiste.
¿Qué es el renting de coches?
Podemos definirlo como un alquiler de coche a largo plazo en el que la propiedad del vehículo permanece en manos de la empresa que lo ofrece. A su vez, esta puede ser un fabricante, un banco o una compañía de grandes flotas. Por su parte, quien contrata el renting disfruta del coche como si fuese suyo por una cuota mensual.
Además, en esta última se incluyen todos los gastos inherentes al automóvil: mantenimiento mecánico, seguro, revisiones, impuestos, etc. En general, se trata de un alquiler a largo plazo, pues suele durar entre tres y cinco años. No obstante, ya hay empresas de renting que han reducido esos tiempos y permiten contratarlo a partir de seis meses.
Por otra parte, una vez concluido el contrato de renting, quien lo ha firmado tiene dos posibilidades. Puede adquirir el vehículo en propiedad abonando una cantidad residual o cambiar el coche por otro que se adapte mejor a sus nuevas necesidades. En este último caso, seguirá pagando una cuota mensual, es decir, no hay ningún tipo de penalización.
¿Cuáles son los requisitos para contratar un renting de automóviles?
Esta modalidad de usufructo de coches está disponible tanto para empresas como para particulares. Pero nos centraremos en estos últimos. Si quieres contratarla, deberás tener más de 18 años y contar con permiso de conducir en regla.
En cuanto a justificantes económicos, lo normal es que te pidan las tres últimas nóminas laborales y una copia del Documento Nacional de Identidad. En caso de que seas autónomo, te pedirán las últimas declaraciones de impuestos. Toda la documentación pasará al departamento de riesgos de la empresa de renting que evaluará si la operación es viable.
Ventajas del renting
El principal beneficio que te aporta el renting es que siempre disfrutarás de un coche nuevo o seminuevo. Asimismo, no tendrás que preocuparte de gastos imprevistos ni adicionales. Como decíamos, dentro de la cuota se incluyen todos los costes de mantenimiento, burocráticos y de averías, incluso la asistencia en carretera. Esto te permitirá controlar mejor tus gastos mensuales.
Además, cuando finalice el periodo de renting, podrás elegir otro vehículo que se adapte mejor a tus circunstancias. Y, mientras esperas por tu automóvil, te facilitarán otro de pre-entrega para que puedas moverte.
Por su parte, en el caso de autónomos que contraten este servicio, podrán desgravarse el 100 % del IRPF correspondiente y el 50 % de IVA (si el coche es afecto a la actividad, también el 100 %).
Diferencia entre renting y leasing
Por último, no debes confundir renting y leasing, aunque se parezcan. A diferencia del primero, el leasing consiste en un contrato de alquiler de vehículo con opción a compra, pero sin los gastos incluidos. En cambio, del mismo modo, una vez finalizado el contrato, podrás comprar el coche o cambiarlo por otro.
En conclusión, el leasing es una de las nuevas fórmulas para disfrutar de un automóvil que se ha sumado a la compra tradicional.



