Las sardinas son una especie única en su género; relacionada con boquerones y arenques. Este pescadillo tan pequeño hace gala del refrán “lo bueno viene en tamaño pequeño”; porque la sardina nos ofrece en gran cantidad todas sus bondades nutritivas. La sardina es un pez azul que vive poco tiempo, por ello acumula menos cantidad de mercurio. Esto es una gran ventaja para los amantes del pescado.

Ahora bien, nosotros si deseamos mantenernos fuertes y sanos, es importante consumir en ciertas ocasiones este pescado rico en muchas vitaminas. Por eso te damos el paso a paso para preparar unas deliciosas sardinas con tomate y albahaca que renovará tus fuerzas. Esto es justo lo que necesitamos en este momento para seguir adelante; mirando el futuro con resiliencia y transformando nuestro presente.

Beneficios de comer sardinas

Por si fuera poco, la sardina posee uno de los mayores porcentajes de aportes de omega3. Este ácido graso favorece la eliminación  de lípidos, colesterol y la grasa que se acumula en las arterias. Esto protege a nuestro organismo de sufrir trombosis o aterosclerosis; ya que el consumo de omegas3 ayuda a que el sistema circulatorio cuente con una buena fluidez sanguínea. Las sardinas nos aportan vitaminas, A y D y varias del grupo B, que fortifican nuestros huesos, piel y sistema inmunológico.

Además,  no podemos dejar de mencionar los minerales que aporta a nuestro cuerpo una dieta que con frecuencia incluya sardinas. Las sardinas aportan al cuerpo también fósforo, magnesio, hierro, calcio, yodo, potasio y otros. Tanto son los beneficios que las sardinas generan; que tanto la OMS como la FEC recomiendan el consumo del pescado azul –entre ellos las sardinas- dos veces por semana. Recomendación a la que lamentablemente muy pocos prestan atención y que sería necesario que cumplierán.

Sardinas con tomate y albahaca

Esta receta de sardinas es un primer plato sabroso, sano y muy energético. También, tiene una  presentación muy llamativa y es una receta bastante fácil de hacer. Además, el tomate aporta a nuestra dieta vitaminas C y E, antioxidantes y carotenos. Por otra parte, el aceite de oliva, el ajo, la albahaca  y la cebolla tiene propiedades nutricionales específicas. Lo que hace de esta receta tan sencilla una garantía de regeneración, salud y bienestar muy valiosa.

Ingredientes

8 o 10 sardinas limpias según el gusto

3 tomates maduros

½ cebolla

1 diente de ajo grande

Albahaca fresca

Aceite virgen extra

Sal y azúcar al gusto

Preparación

sardinas

Pon en un envase adecuado con suficiente agua y durante 20 minutos las sardinas limpias. Luego, escúrrelas y sécalas muy bien. Quita la piel a los tomates y córtalos en cuadros medianos, la cebolla en brunoise y maja muy bien el ajo.

En una sartén a fuego medio agrega un poco de aceite de oliva, incorpora las cebollas picadas y el ajo majado y deja cocer por unos 2 minutos. Seguidamente, añade los tomates, agrega azúcar y sal al gusto, también la albahaca troceada, remueve y deja cocinar por 20 minutos a fuego suave.

Transcurrido el tiempo de cocción, retira la salsa y en el mismo sartén con un poco más de aceite cocina las sardinas por  ambos lados durante pocos minutos. Las sardinas deben quedar jugosas y suaves.

Cuando ya estén listas todas las sardinas, sírvelas en un hermoso plató y báñalas con la salsa de tomate y albahaca. Así de simple se prepara con amor y en poco tiempo una comisa sabrosa y nutritiva.

Te sugerimos acompañar este rico, noble y nutritivo pescado con una ensalada de hojas verde y frutas cítricas. El contraste de sabores será tan increíble que te aseguramos que repetirás la receta más de una vez en este verano.